Reflexiones sobre Salud para un Programa de Gobierno Presidencial

Celebración Halloween 2017
17 noviembre, 2017
Reconocimiento en la Noche de los Mejores 2017
29 noviembre, 2017
 
 

Estamos haciendo realidad un sueño que felizmente fue aceptado por todos los candidatos presidenciales.  Queríamos que nos contaran lo que piensan hacer en la eventualidad que lleguen al Solio Presidencial.

Con nuestro grupo de trabajo en Foscal hemos estudiado todos los factores que de una u otra forma impactarían el cambio de norte del sector salud y que llevarían a todos sus actores una gratificación completa, y lo estamos compartiendo con los candidatos que han accedido a venir a escucharnos y a presentar sus ideas para un programa de salud.  También queremos invitar a los lectores de este espacio virtual a que lo analicen e iniciemos una discusión sana que nos permita como sociedad civil informarnos y tomar una decisión inteligente sobre nuestro voto.

Empezamos por decir que en Colombia para la mayoria de los sectores no hay políticas de Estado que definan su norte a largo plazo. Cada gobierno entra con remiendos de reformas que viran ese norte aún en 180 grados.  Pasa en el Agro, en la minería y pasa en la salud.

Todos los estamentos del sector salud Colombiano ya tienen ilustración suficiente sobre la legislacion vigente y bien tipificada la problemática; es muy importante reconocer que no es exclusiva del gobierno nacional sino que a todo el sector le cae en mayor o menor grado la  responsabilidad: MinHacienda, MinSalud, SuperSalud, EPS, IPS, Jueces de la República, médicos, industria farmaceutica, proveedores y usuarios.

Se necesita el compromiso de los tres poderes públicos para lograr los cambios:

EJECUTIVO: Con un presidente que conozca el sector salud y se comprometa a cumplir el norte definido en su campaña y haciendo que toda la reglamentacion escrita se cumpla; con una SuperSalud con instrumentos que manejados con equiidad sancione o estimule a todos los actores.  Se necesita no solo un buen Ministro, sino un Presidente y un equipo de Gobierno comprometidos con lo necesario para  la superación de esta crisis.

LEGISLATIVO: Que dé respaldo a las iniciativas que el gobierno plantee en este sentido y que las asuma con entereza, procurando un trámite ágil y libre de vicios.

JUDICIAL: Que Jueces y operadores de la Justicia se capaciten en el sistema de salud, considerando siempre los límites de viabilidad del sistema en el delicado balance que debe existir entre el Derecho a la salud y la sostenibilidad del mismo, y así puedan disminuir las “tutelitis”.

Hay logros de nuestro sistema de salud que son innegables, como la ampliación de la cobertura de aseguramiento y a la que le falta la nivelación entre el régimen subsidiado y el régimen contributivo para la equidad de los colombianos (valor cercano al $1,3 billones).  Las políticas de control de precios de medicamentos de alto costo van funcionando bien, pero necesitan más ajustes.

Sin embargo, el problema medular es económico y mantiene total vigencia y de manera grave acecha la viabilidad en su sostenibilidad financiera.

Se recomiendan dos frentes de ataque:

  1. LA CORRUPCIÓN: Este tema vergonzoso que también toca al sector salud, si no se combate, nada de lo que se implemente funcionará. Una herramienta que aportaría en el control es la implementación de la norma ISO 37001/2016 “Sistemas de Gestión Anti-Soborno” en las instituciones del sector salud, además de un cambio cultural que debe inducirse para que los actores del sector que se tomen garanticen la sostenibilidad de las medidas que se tomen y sepan que punitivamente su supervivencia puede estar ligada a la pérdida de transparencia.
  1. VIABILIDAD FINANCIERA: El sistema de salud colombiano, como en los países más avanzados del mundo (Alemania) tiene recursos finitos y no puede ofrecer prestación de servicios ilimitados

Para revertir esta situación se requiere un pacto social (respaldado especialmente por la rama judicial) que establezca acuerdos en tres frentes:

        A. Acotación del plan de beneficios

 

  • Dinamizar el proceso de definición de las Exclusiones al plan de beneficios. El plan de beneficios será el corazón de este gran acuerdo nacional.  Debe ser tan amplio como para cubrir los padecimientos de la población y orientado a la obtención de las mejores condiciones de bienestar general posibles.  Su amplitud, sin embargo, no puede comprometer la sostenibilidad del sistema; así que tendremos que acordar, con criterios tecnico-científicos y participativos, pero de manera muy ágil, los servicios y tecnologías que no serán cubiertos con financiamiento público.
  • Regulación de la utilización de Manejar el contrasentido que hay entre una molécula trabajada en genérico y el costo desproporcionado de la misma en valor comercial.  Además, continuar la política de regulación de precios garantizando que los precios en nuestro país sean proporcionados con los internacionales, e implementar políticas de negociación centralizada de medicamentos de alto costo, utilizando un sistema similar al utilizado actualmente en la negociación de las vacunas.

 

  • Reglas para la incorporación de nuevas tecnologías. El IETS deberá tener amplio respaldo, autoridad y soporte científico para decidir acerca de las tecnologías que pasen a formar parte del plan de beneficios, bajo la luz del balance entre el beneficio general y la capacidad financiera del sistema.

        B. Tarifas.  Acuerdo sobre los precios de lo incluido en el plan de beneficios, que reconozcan con justicia la realidad de la prestación de servicios (Manual Único tarifario del Sector Salud).

        C. Cálculo de la UPC real.  Cálculo con base en información fiable acerca del costo del plan de beneficios acotado y la suficiencia de la UPC por régimen de afiliación.

La INFORMACIÓN como elemento clave de decisiones. Se requiere fortalecer los sistemas de información sanitaria para hacer caracterización, mapas de riesgo colectivo, cálculos actuariales, definir siniestralidad, etc.  Una necesidad imperiosa para el país es la definición de estándares de interoperabilidad y la creación de un sistema de historia clínica compartida que permita la visualización integral de los datos clínicos y los determinantes de la salud de la población.

A la par de la creación de estas necesarias infraestructuras debe implementarse una estrategia de mejoramiento de la calidad del dato, propiciando la utilización eficiente de esta información con estrategias como los observatorios regionales de salud (bajo la coordinación metodológica del Observatorio Nacional de Salud); además deben crearse estrategias de formación continua del personal de salud en TIC aplicadas a la prestación de servicios y a la gestión administrativa, induciendo el cambio generacional y dando paso a la cultura de la información en todo el sistema.

Se necesita definir para el futuro próximo:

  • ¿Cómo operar el sistema?

Es necesario implementar plenamente la PAIS a través de su modelo operativo, el MIAS, pero esta transición requiere más recursos que los disponibles actualmente.  Se requiere la destinación de partidas específicas que permitan desarrollar este modelo que implica, entre otras muchas acciones, la consolidación de un primer nivel de atención plenamente resolutivo –controlado por el Estado– y un nivel de atención complementario que preste los servicios de alta tecnología y especialización, que estará operado por entidades públicas y privadas.  Cabe anotar que estas alianzas deberán ser vigiladas estrictamente para garantizar transparencia en la utilización de los recursos, y que la regulación del modelo esté controlada enteramente por el Estado.

El nuevo modelo requiere también la formación de una gran cantidad de talento humano especializado, particularmente en medicina familiar, que asuman la atención primaria personalizada de toda la población colombiana, apoyados en nuevas herramientas de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) como la salud móvil, la telemedicina o el Internet de las Cosas.

  • ¿Qué se va a hacer con las EPS liquidadas y con las IPS afectadas?

Sin duda las medidas que se han tomado hasta ahora para asumir el control de estas entidades han sido insuficientes.  Se requieren acciones de corto plazo que permitan restablecer plenamente los servicios a la población afectada y que aporten a la solución financiera en el mediano plazo.  Una opción a considerar es la distribución de afiliados en las EPS que permanecen con buena salud en el mercado y la definición de un plan de financiamiento de deudas apalancado por el gobierno, que ayude a soliviar la situación de los prestadores de servicios afectados por estas liquidaciones.

Las IPS tienen pesadas carteras que están comprometiendo su supervivencia.  Dado que una parte importante de esas deudas está conciliada con las EPS, algunas de ellas vigentes y otras ya liquidadas es necesario arbitrar recursos en préstamo del Estado (tipo Findeter) con créditos blandos y para las IPS certificadas; como única fuente para oxigenar su operación financiera y garantizar su persistencia en el sistema.

  • ¿Cómo se van a honrar los pasivos actuales?

La cartera actual de las IPS en todo el país asciende a $10 billones.  La reconocida llega apenas al 50%.  Deben estudiarse mecanismos financieros como la “Cesión de derechos económicos”, que permitan dinamizar la cartera de las IPS mediante la negociación en el mercado financiero.

En este punto es de vital relevancia la necesidad de destinar recursos frescos a la financiación de las entidades comprometidas en el sistema.  Un solución plausible es la apropiación de partidas presupuestales del Estado para soliviar las deudas de las entidades públicas, mientras que para las entidades privadas se establezcan mecanismos de crédito blando que les permitan a EPS e IPS financiar las deudas actuales.

  • ¿Cómo regular las relaciones entre EPS - IPS - Profesionales?

Es imprescindible estudiar y ajustar de manera innovadora las modalidades de contratación: capitación, Pago Global Prospectivo y paquetes (Grupos Relacionados por Diagnóstico, Case Mix, etc)

Es necesario revisar el rol de los actores en el sistema (cuántas EPS y cuántos pagadores son suficientes y necesarios, evaluar estrategias administrativas de gestión del riesgo como la territorialización (asignación de un número muy pequeño de aseguradoras en un mismo territorio).


 

Por: Virgilio Galvis Ramírez

Lo que se está comentando

Comentarios